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CUIDADOR |
SOBRECARGA DEL CUIDADOR
El comienzo de la enfermedad de Alzheimer representa un esfuerzo continuado y una dolorosa experiencia para los seres queridos y los familiares del enfermo, sobre todo para los más directos que son los que normalmente desempeñan la tarea de cuidadores. A pesar de los esfuerzos del cuidador, el deterioro progresivo del enfermo causará, inevitablemente, un alejamiento entre ambos, lo que provoca en muchos casos la frustración y sobrecarga del cuidador. Es importante que el cuidador tenga en cuenta los siguientes aspectos:
No todas las demencias evolucionan de la misma manera. El alzheimer es solo uno de los tipos de demencia que existen. Quizás es la más conocida por su frecuencia. La actitud del cuidador y la forma de afrontar la enfermedad en cada tipo de demencia será diferente.
El comienzo de la EA es muy lento y gradual, por lo que en sus primeras fases puede resultar difícil apreciar los síntomas o confundirse con los signos habituales del envejecimiento normal o la depresión. Entre sus manifestaciones iniciales se encuentran la pérdida de memoria, la desorientación, los problemas de comunicación y las alteraciones de personalidad. A medida que avanza la enfermedad la memoria continúa empeorando y el enfermo puede tener dificultades para realizar actividades normales como cocinar, limpiar, administrar el dinero, asearse, vestirse…Conforme aumente la intensidad de los síntomas, la persona con enfermedad de Alzheimer irá dependiendo en mayor medida de los demás.
Durante el transcurso de la enfermedad pueden aparecer alteraciones de conducta (delirios, alucinaciones, agitación, problemas de sueño, conducta sexual inapropiada, etc.) que constituyen una de las consecuencias más discapacitantes de las demencias para el paciente y una de las mayores amenazas para la convivencia, estabilidad de la familia y sobrecarga del cuidador. Hay que tener en cuenta que las alteraciones de conducta son debidas a la enfermedad por lo que este comportamiento no es intencionado (aunque podemos utilizar diferentes estrategias para reducir su aparición). Además, no todos estos comportamientos se presentan en todos los pacientes.
Para disminuir la sobrecarga del cuidador este Centro apuesta por el asesoramiento individualizado a cada familia y por la organización de diferentes charlas donde plantear las dudas y problemas habituales en el día a día. |