En primer lugar, hay que tranquilizar a quienes han pensado alguna vez, ya cumplidos los cuarenta o cincuenta años, al comprobar que tienen olvidos, que pueden estar desarrollando la enfermedad de Alzheimer, diciéndoles que es improbable que así sea.
El diagnostico de la demencia es un diagnostico fundamentalmente clinico, apoyado en diversas pruebas de imagen y laboratorio, que ha establecer el neurologo.